Qué incluye trabajar con AlenVision
Cada formato de trabajo se arma según el tipo de edificio, el uso real de los espacios y el nivel de intervención que admite la instalación existente. Estos son los frentes que cubrimos cuando tomamos un proyecto, desde un local a la calle hasta una sala con escenario.
Iluminación de fachadas
Proyectores de haz controlado sobre cornisas, balcones y basamentos. Definimos temperatura de color según el revoque o el revestimiento, y programamos apagados parciales para no invadir ventanas ni generar molestias al vecindario.
Interiores y atmósferas
Escenas pensadas para cada momento del día: apertura, servicio, función, cierre. Trabajamos con luminarias de buena reproducción cromática para que maderas, textiles y obras se vean como son, no como las deja la luz.
Eficiencia energética
Zonificamos el alumbrado, sumamos sensores de luz natural y detectores de presencia donde tiene sentido. Antes medimos el aporte de las ventanas: sin ese dato, cualquier cambio de luminarias es una apuesta.
Proyecto y documentación
Planos de planta con circuitos, memorias técnicas, planillas de luminarias y esquemas de control. Es el material que después usa el electricista o el instalador sin tener que adivinar intenciones.
Dirección de obra
Ajuste en sitio de ángulos, intensidades y temperaturas. La luz no se termina de resolver en el plano: se corrige con el edificio ya construido y con las superficies reales a la vista.
Puesta en marcha y ajuste
Programación de escenas, capacitación breve al personal que va a operar el sistema y una revisión a las semanas de uso, cuando ya aparecen los hábitos reales del espacio.
Si querés ver cómo se aplican estos frentes en un caso concreto, podés revisar nuestro
enfoque de trabajo
o volver a la
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para ubicar cada servicio dentro del estudio.